Cómo ganarse la confianza en sí mismo y en los demás
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Personas comprometidas

Ser confiables y comprometidas no es nada fácil, pero tampoco es imposible. Ser confiables significa que se puede creer en nosotros porque cumplimos con nuestra palabra y damos resultados; que existe congruencia entre nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras acciones.

La confianza es fundamental porque afecta dos aspectos muy importantes de nuestras vidas: la imagen que tenemos de nosotros mismos y nuestras relaciones con los demás. La imagen que también la llamamos auto-estima se desarrolla cuando estamos conscientes de nuestro valor como persona, nos sentimos a gusto con nuestros valores y creencias, nos sabemos capaces de hacer lo que nos proponemos y lograr resultados, cuando la gente con la que tratamos nos reconoce y nos valora

Stephen M. R. Covey en su libro “La velocidad de la Confianza” dice que la confianza en uno mismo comprende dos aspectos: el carácter y la competencia. El carácter incluye todos los factores que nos hacen “ser”, mientras que la competencia tiene que ver con el “hacer”. Ambos aspectos son importantes, los dos son imprescindibles, porque podemos pensar que una persona es sincera y honesta, pero no vamos a confiar plenamente en ella si no da resultados. También se aplica lo contrario: una persona puede tener muchas habilidades y talentos y dar excelentes resultados, pero no vamos a confiar en ella si no es honesta.

Cuando nos proponemos formar el carácter para ser más confiables nos referimos a desarrollar virtudes tales como la honestidad, la congruencia, la humildad y el valor. Al hablar de una persona honesta pensamos en alguien recto y de buenos principios, sincero, veraz y justo. Una persona congruente es aquella que ha logrado armonía entre sus pensamientos, sus palabras y sus obras. Con la humildad nos referimos a la persona que es lo suficientemente fuerte para anteponer la verdad a sus propios intereses, que sabe reconocer cuando se equivoca y se apresura para corregirse, que no es presa de la arrogancia, ni de las luchas de poder. El valor se requiere para hacer lo correcto aunque resulte difícil.

La competencia incluye factores tales como los talentos, las actitudes, los conocimientos, las habilidades, y el estilo personal. Consideramos como talento todo aquello para lo que somos buenos naturalmente, que realizamos bien sin que nos cueste ningún trabajo. Las habilidades, en cambio, son aquellas cualidades que hemos aprendido o desarrollado y son fruto del esfuerzo. Lo que para una persona constituye un talento, pues lo hace bien sin siquiera darse cuenta, para otra persona puede ser un habilidad que a logrado adquirir como resultado de mucho trabajo.

Las actitudes son las manifestaciones exteriores de nuestros sentimientos, pensamientos y estados de ánimo y son altamente contagiosas. Una actitud optimista y positiva inspira confianza.

Entre las conductas que más inspiran confianza podemos mencionar:

  • Hablar con la verdad
  • Ser respetuosos
  • Aceptar y corregir nuestros errores
  • Demostrar lealtad
  • Ser puntuales
  • Aumentar nuestros conociminetos y capacidades todos los dias
  • Aceptar los consejos de quienes nos quieren ayudar
  • Acepatr las consecuencias de nuestras acciones
  • Escuchar atentamente
  • Cumplir nuestras promesas