El buen humor
3 febrero, 2017

Cuando te encuentras con personas que tienen una sonrisa gigantesca en el rostro, es natural sentir deseos de platicar con ella y conocer los secretos que la mantienen feliz. La sonrisa es la mejor carta de presentación y vuelve muy atractiva a quien la porta. En especial, cautiva ver la sonrisa de un bebé, contemplarla aligera el alma. Algunos expertos dicen que los bebes, inconscientemente, sonríen para conquistar a su mamá y mantenerla cerca.

“Una sonrisa no cuesta nada, pero da mucho. Enriquece a quien la recibe, sin hacer más pobre a quien la da. Solo necesita un instante, pero algunas veces su recuerdo perdura para siempre. Nadie es lo suficientemente rico ni poderoso para poder vivir sin ella y nadie es tan pobre que no pueda enriquecerse con ella. Crea felicidad en casa, genera buena voluntad en los negocios, y es la contraseña de la amistad. Es un descanso para el preocupado, anima al desesperado, alegra al triste y es el mejor antídoto para todo tipo de problemas. No puede ser comprada, perdida ni robada, pues hasta el preciso momento en que se da, carece de valor. Algunas personas están demasiado cansadas para dar una sonrisa. Por favor, dales una de las vuestras, pues nadie está más necesitado de ellas que aquel que no tiene para dar”

Reflexionando sobre sonreír con alegría nos llevara a conquistar la felicidad.
Vive el momento presente, disfrútalo, aprende de él, agradécelo y te sentirás optimista, satisfecho con tu vida y de buen humor.