Se puede sonreír en las tempestades
3 junio, 2019

Día nuevo y una nueva oportunidad para levantarse, hacer los cambios necesarios y reanudar planes y objetivos para dirigirse a la excelencia. Es momento de recordar qué es lo que queremos lograr en la vida y cómo podremos lograrlo. Es necesario tener objetivos concretos. Quién se deja llevar por los estados de ánimo, o por las circunstancias que se presentan, difícilmente se sentirá satisfecho con su vida.

Vale la pena esforzarse por ser mejor cada día porque se tendrá la satisfacción de haber vivido plenamente. Si no te esfuerzas es porque no te interesa lograr tu objetivo. El éxito en la vida es el resultado de un compromiso con la excelencia, planes concretos y esfuerzo perseverante.

“La calidad de vida de una persona es directamente proporcional a su compromiso con la excelencia, independientemente de su campo de actividad”. Expresaba Vince Lombardi con mucha sabiduría. Se experimenta gran satisfacción por el trabajo bien hecho, por el esfuerzo y la perseverancia.

Comprometerse con la excelencia no es lo mismo que pensar que se puede ser perfecto. El ser humano es falible y se equivoca. Es necesario tener paciencia y no frustrarse al ver que a veces no se logra lo que se desea en el tiempo esperando. Buscar la excelencia es seguir esforzándose siempre con los pies bien puestos en la realidad pero sin desanimarse.

¡EL QUE PERSEVERA ALCANZA!

A Louisa Mae Alcott le dijeron que no tenía habilidad para escribir. No escuchó el comentario, escribió la novela “Mujercitas” y fue un éxito a nivel mundial. Cuando el señor Walt Disney presentó sus primeros dibujos le dijeron que no tenía talento. No se desanimó y ahora su nombre es famoso por sus parques de diversión y sus personajes. Cristóbal Colón no habría descubierto Ameríca si se hubiera desalentado después de sus primeros intentos. Todo el mundo se reía de él cuando pedía ayuda económica para su viaje pero esto no lo detuvo.

 

Vicky Cantú de Santos